martes, 24 de junio de 2014

Refúgiate en el vuelo de las aves. Acaricia los helechos, avista pueblos blancos desde una cumbre, enciende un fuego en la noche. Pero sobre todo no evoques demasiado. Mira hacia adelante. Conviértete en el río, en las briznas que levanta el viento, sé el silencio descalzo y la lluvia inesperada. Desperézate en la estepa, grita. No te desalientes cuando una ausencia se pegue a tu espalda ni cuando la mochila parezca llevar tan sólo sombras. Sobre todo no te des a la quietud, no te entregues. Sigue aunque te duela. No seas parte de la vida. Sé la vida entera.

miércoles, 18 de junio de 2014

Las afueras

En sueños abren los monstruos mi puerta,
al otro lado de las cicatrices hay un ruido de edades que no cesa.
Junto a mi cama un despeñadero, una fosa de inquietudes.
Qué raro porvenir hay en las estrellas, qué artefacto es este corazón,
por qué no salto al vacío de mi vida, por qué archivamos las causas.
Como un virus la rabia extiende su atributo, devora esta ciudad,
sus gentes enferman, mis ojos se nublan todas las noches.
Todos los caminos son periferias de algo,
siempre estamos en las afueras.
La pesadilla recurrente del futuro, un desastre a medias
y aquello que nos destruye no nos fortifica tanto.
Lágrimas, pequeños recorridos por la muerte,
¿dónde el descanso?
Cada vez hay más sangre en las palabras
y menos gente en el silencio.

martes, 10 de junio de 2014

Aritmética

La noche tenía un tinte marino,
la ciudad recortaba negruras y silencio.

¿Dónde están las estrellas? pensaste incendiado,
y las buscaste bajo mi cuerpo pálido,
entre rosas encendidas, dentro de las mareas.

Luego migraciones al frío
donde ya no pronuncias mi nombre sino el miedo;
el miedo en tus labios desconociéndome, disipándome. 

Qué absurda aritmética quedarse solo
a resultas de lo intenso,
qué recuerdo perlado resbala por mis manos
ahora que retienen sólo otoños.

La melancolía es un lastre, dicen.

Yo ya soy tan imprecisa y tan abstracta
que el amor ha dejado de buscarme.