Una no puede más hasta que de repente puede más y baja al fondo de
las cosas, al fondo de la pena se diría, como si la pena fuese un lugar o una
estación. Te hablan de impulsos y de resistencias, y tú buscas el coraje que no
tienes al final de este pasillo. Entonces te cabreas y maldices lo que eres. La
humillación en tus ojos. Sí, esa verdad viscosa que se adhiere al silencio. En
el fondo deberías estar celebrando algo, piensas. La vida es corta a las seis
menos cuarto de la madrugada. No descifro mis deseos. Lee a Nietzsche -te
dijeron-, y se te pasa.
jueves, 2 de enero de 2014
jueves, 26 de diciembre de 2013
Perros
Bruma sobre las casas. Una alambrada sitia la poca paz que queda.
Emergen manos entre las llamas, me acosan, penetran en mis entrañas: todo mi
cuerpo es una náusea de pronto. Partir, irme lejos. No quería este recuerdo, no
quería más tinieblas. Una flor amarilla, un sonido seco, la noche infectada en
mi cama. Un día todo cristalizará y seré la mañana y veré la luz inmensa que es
la verdad de mi tiempo. Haber nacido mujer, perderme en los espejos y ya tan
sólo encontrarme en el aullido de los bosques. No sentarme a esperar nada.
Nunca más lanzarme a los perros hambrientos.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Nota en la nevera.
Mis ojos prendidos en todos los relojes que encuentro de camino a
tu cuerpo. Es la prisa de los pétalos, de las calandrias; la urgencia de la
piel. La vida por encima de las pérdidas, tú besando mis nudillos. Vengo a
decirte que ya descifré el código del vacío. Y que las noches ya sólo tienen
verbos, no suposiciones. Nada menos aleatorio que tu mano en mi rodilla. Es
certero. Es cierto: algo nos espera desdiciendo cuanto fuimos.
.
.
domingo, 15 de diciembre de 2013
De ahora en adelante.
Porque vuelvo sola y porque tengo la costumbre insidiosa
de tropezar con las esquinas del recuerdo
aunque a veces también trepo a los árboles y se me olvida
el mundo, la muerte, tu nombre, las cuotas
y ya tan solo soy de las estrellas aunque nadie entienda esto
y sólo me vean al fondo de una barra hablando con dos perros
esto es lo que soy vestida de desencanto
esto es lo que soy cuando me asedia la nostalgia
y porque araño superficies buscando un beso, un solo beso
y me encuentro con el cuerpo endemoniado de los hombres
pidiendo algo que no existe, que no tengo
y porque puedo bailar con los deseos hasta que llegue la mañana
y ser más inexacta, -oh, si
soy toda de bruma
aunque a veces me presente
firme como un soldado
a las filas de un corazón que
siempre engaña-
porque puedo permitirme esto y lo otro, todo cuanto quiera
porque mi casa es la palabra y la palabra me traiciona
cuando digo lo que a veces me vacía y él se marcha
y la ciudad se desmorona en la canción de despedida
y porque yo también me marcho llenando de furia los taxis
porque vuelvo sola a casa y me meto sola en la cama
y mejor así que las espaldas y que las millas y que la desgana
aunque a veces volcaría el cielo y abriría cada puerta
para irme con otro que me ofrezca el licor oscuro
que es la noche y son sus manos debajo del vestido
porque subo la escalera y a veces caigo en esa cuenta
que son tus labios y mis labios juntos,
porque soy de esta manera y tú te lo has perdido
aunque a ambos nos de lo mismo de ahora en adelante
porque soy de las que vuelve a solas en la noche
a solas en la noche donde dejo de ser nadie.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Noviembre
mis palabras inclinándose hacia el suelo, mis pasos largos,
esa soledad que me acompaña día y noche y que es adecuada,
que me lleva por paisajes singulares donde hay una presencia.
Esa presencia, la templanza, la pieza única, mi corazón,
todas las razones que ya no importan, las mujeres como altares,
los hombres siempre al borde de mis ojos, alfileres en la piel
donde besaron.
La verdad humillándose bajo un cuerpo que no es mío,
Noviembre y su núcleo de sueños, sus nieves, las manos del
alfarero.
Los relojes, la noche apropiada, la pareja que baila en el frío,
todos los secretos sin capa de hielo, dichos.
El abrazo que ya no es oscuro, la ley que se rompe entre mis dedos,
las pausas, los comienzos, los
teléfonos, las ciudades,
vértebras que hacen de nosotros algo más que tiempo y barro;
Noviembre, mi principio, tu nombre, el olvido.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Mis lágrimas en tu chaqueta.
A Antonio.
La noche se ha vuelto roja y fría y me duele en los labios
como una herida reciente y húmeda.
como una herida reciente y húmeda.
Me tomas de la mano, miramos juntos el nudo
que forman nuestros miedos y nuestras esperas.
Dentro del coche, con la madrugada desangrándose en el exterior,
veo en ti lo que he perdido y me derramo en las palabras,
en los gestos, en la suave luz que hay en tus ojos.
Janey don't you lose heart, canta
Bruce
y tú me abrazas en silencio y el silencio es todo cuanto tengo;pero a veces, como ahora, la ternura me hace alguien
y contigo todo es fácil, todo relumbra de otro modo.
Veo mis lágrimas en tu chaqueta,
pequeñas sendas de una verdad que al fin respira.
Más allá de las barras de los bares, de las fiestas,
de las caricias furtivas, de la vuelta a casa, del último cigarro,más allá incluso de mi delirio y mi desgaste,
estabas tú y no te has ido, te has quedado conmigo como nadie.
Mis lágrimas en tu chaqueta,
y una rabia suave, los hombres de repente destruidos en tu pecho.
Y la noche se hace dulce aunque me duela
porque en tus manos tibias pulverizo la injusticia, las razonesy me vuelvo un ser que nunca he sido, una verdad abierta,
una falta de miedo tan hermosa como frágil.
Tú que me proteges de esa tormenta de imposibles
que me asalta cuando bajo a los infiernos de mi vida,tú contra mis monstruos, mi gran héroe,
dándome la mano incluso antes de que caiga.
Todo cuanto fuimos brilla ahora intensamente
y por tantas cosas que me asedian no te suelto; no te alejes.
Mis lágrimas en tu chaqueta, y ese incendio donde juntos
somos la canción desesperada de la noche;
la cálida caricia del amigo.
http://www.youtube.com/watch?v=r3RldNm9l1Y
viernes, 1 de noviembre de 2013
El chico gato.
Hablas del desayuno. Apenas te miro. Bebo.
Tienes los ojos azules, ¿quizá verdes? Son felinos.
La cara de un gato incauto me mira entre las luces rojas.
Eres tú. Me das de beber.
Extraes milésimas de tiempo, dispones los labios, no
preguntas.
Todo está girando en su dolor, me centrifugo contigo
que no sé quién eres.
Encuentro el mar entre caricias, pequeñas islas de nombre
antiguo.
Gemimos un pasado reciente. Caigo en la misma esquina,
en la espesura verde de tus ojos de fuego.
La madrugada acecha en tu urgencia, hay un alijo de besos
fieros,
no sabemos muy bien qué hacer con tantas prendas.
Dentro de este abrazo enterramos las palabras
que no van a servirnos de nada;
pero eso ya lo sabíamos.
Te clavas en mí y no se me cae el cielo encima:
lo sostengo con las puntas de mis dedos.
Hay un hombre que me mira desde ti,
alguien que desarma
todo el miedo, uno que no tiene la culpa.
La ciudad se ha vuelto bosque de tu mano pálida.
Yo no sé. No sé. Hemos bebido.
No me acuerdo de quién eres. No te vuelvo a ver.
Echas la cabeza para atrás y veo las estrellas en tus
ojos.
Estrella verdes en tus ojos.
La alquimia extraña del olvido.
Contigo adentro he cerrado otro capítulo. No sé como. No
sé.
Desde entonces siento que estoy
hecha de pájaros.
http://www.youtube.com/watch?v=Ai95Nxu-_nU
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